como organizar la despensa de la cocina

Despensa, cómo mantenerla ordenada. Cada producto va en su propio espacio. 
Las especias, el aceite y el vinagre deben estar alejados de la luz y el calor. Pasta y arroz en recipientes de vidrio. Leche y zumos de frutas, por orden de caducidad.

Cómo organizar y mantener ordenada la despensa en la cocina

La despensa es la habitación de la cocina que a todos nos gustaría tener en casa, donde podemos almacenar los alimentos de forma ordenada y mantener todo bajo control. Organizarlo de la mejor manera posible y asegurarse de que está ordenado no siempre es fácil, especialmente hoy en día, dado el tamaño a menudo reducido de los pisos. Sea cual sea el tamaño de la despensa, lo importante es seguir una cierta lógica a la hora de almacenar los alimentos, para evitar el despilfarro y las compras innecesarias, sobre todo cuando aún tenemos mucho que comer. Y una despensa ordenada también está más protegida contra la posibilidad de perder alimentos por culpa de los bichos.

Los mejores  consejos para colocar la comida que compramos y que no se estropee

Para gestionar y organizar bien nuestra despensa, es importante hacer una buena limpieza inicial para saber qué alimentos guardamos sin haberlos utilizado nunca y cuáles están caducados o deteriorados. A menudo ocurre que, atrapados por la euforia de una oferta, compramos más comida de la que podemos consumir. Después de limpiar la despensa, consumimos lo que queda y luego procedemos con estos pasos para cada tipo de producto que almacenamos.

Menú semanal:

Preparamos una lista con las comidas que queremos cocinar durante la semana y anotamos en una hoja lo que necesitamos para hacerlas, procurando incluir sólo alimentos de temporada.

Lista de la compra:

Después de haber elaborado el menú semanal y confeccionado la lista de la compra, vamos al supermercado y no compramos nada más que lo que hemos anotado. Desconfiemos de las ofertas, prefiriendo en cambio, si las hay, las de productos de larga duración como las legumbres y las conservas, evitemos los alimentos precocinados y envasados, como las ensaladas de bolsa, y compramos mejor  los productos frescos, que cuestan menos y son más saludables.

Frutas y verduras:

En nuestra compra semanal, incluyamos el mayor número posible de raciones de frutas y verduras mediante recetas imaginativas, sanas, sabrosas y apetitosas que nos permitan consumir muchas frutas y verduras en la comida y la cena.

Alimentos frescos:

En cuanto a los alimentos frescos, si compras carne, productos lácteos y embutidos, sabes que se estropean muy fácilmente. Por eso es importante incluir recetas que los contengan en los dos o tres primeros días de la semana, los de después de la compra, para evitar el desperdicio.

Alimentos enlatados:

los alimentos enlatados o envasados, como la pasta, las legumbres y similares, deben guardarse  según su fecha de caducidad: primero los que caducan primero, y luego todos los demás.

Cómo mantener el orden en la cocina

En la despensa, el orden lo es todo, porque ayuda a tener todo bajo control y facilita no sólo la búsqueda de productos, sino también saber inmediatamente qué se puede preparar para la comida y la cena.
Además, al ordenar los productos, se evita, por ejemplo, abrir dos paquetes de pasta al mismo tiempo. Ordenar la despensa supone una serie de operaciones que deben repetirse periódicamente,

Limpieza:

En primer lugar, es necesario limpiar la despensa a menudo, pasando un paño humedecido con agua y vinagre por las baldas, cajones o cualquier estante que tengas. Antes de pedir productos alimenticios, recuerde comprobar todas las fechas de caducidad para no almacenar alimentos ya caducados. También puede clasificar los productos por categorías para que sea más fácil encontrarlos cuando tenga que cocinar. Ponga delante lo que usa con más frecuencia y deje atrás lo que usa menos.

Especias, aceite y vinagre:

La despensa es el lugar adecuado para guardar las especias, que deben estar alejadas de la luz y el calor, y el aceite y el vinagre, que prefieren los ambientes frescos. Por ello, si la despensa está fresca y con poca luz, mejor.

Pasta y arroz:

Si también quieres mantener la pasta, el arroz y la harina ordenados en la despensa, colócalos en recipientes de cristal o de plástico que cierren bien y evitarás las polillas.

Patatas y cebollas:

Para las patatas, las cebollas y los ajos, la despensa es ideal, siempre que no almacene estos productos en estanterías cerradas, sino que elija armarios abiertos o estantes bajos.

 

Leche y zumos:

La leche de larga duración y los zumos de fruta sin abrir van a buen recaudo en la despensa, clasificados según la fecha de caducidad.

Cocina pequeña:

Si tu cocina es pequeña, ten a mano sólo los alimentos de uso cotidiano (guárdalos, por ejemplo, en los armarios que rodean la cocina), y mantén alejadas las existencias. Evitarás que se estropeen prematuramente con el calor.

Pequeños electrodomésticos:

En la despensa también puedes guardar tus pequeños  electrodomésticos (licuadora, tostadora…….) que abarrotarían tu cocina. Guárdalos en un rincón especialmente preparado o en una estantería que hayas habilitado cuando los necesites. Será más fácil tenerlos a mano en todo momento.

Cómo mantener a raya a los bichos e insectos en tu cocina

Con bolsas antipolillas, colocadas aquí y allá, puedes evitar que entren las polillas. Puedes hacerlos con tus propias manos encerrando flores de clavel o hojas de laurel en trozos de mallas que ya no uses.

Para mantener alejados a los insectos, también puedes coger una naranja y perforarla con clavos de olor. Luego coloca la naranja en el armario y ya está. Un pañuelo empapado en aceite de lavanda y colocado entre los estantes también resuelve el problema.
Para mantener alejados a los insectos, prepara una mezcla de harina y ácido bórico en la proporción de 1 a 3, ponla en un recipiente y colócalo en el fondo de la despensa.