Qué es la hidrocinesioterapia

¿Qué es la hidrocinesioterapia?

La hidrocinesioterapia es un método de rehabilitación que utiliza las propiedades físicas del agua, en ausencia de componentes farmacológicos disueltos en ella, para inducir un efecto antálgico, mejorar las capacidades de movimiento y obtener un beneficio físico.
Es la rama de la rehabilitación, realizada por un fisioterapeuta especializado, que utiliza las propiedades físicas del agua con fines terapéuticos.

Patologías tratadas con hidrocinesioterapia

Son muchas las patologías que se pueden tratar con la rehabilitación acuática: ortopedia-traumatología, reumatismo, neurología y pediatría.
En concreto, podemos tratar patologías:

    • Ortopedia, Traumatología o Deporte: prótesis, fracturas, esguinces, distensiones, tendinitis, edemas postquirúrgicos y postraumáticos.
  • Patologías reumáticas: artrosis en sus diversas formas y localizaciones, osteoporosis, patologías osteoarticulares de diversa índole.
  • Patologías neurológicas: resultados de ictus, lesiones medulares, secuelas de traumatismos craneales, patologías del sistema nervioso periférico, esclerosis múltiple, ELA, enfermedad de Parkinson, síndromes atáxicos.
  • Patologías neuroquirúrgicas: lumbago, lumbociática, cervicalgia.
  • Patologías pediátricas: parálisis cerebral infantil, lesiones del plexo braquial, displasia congénita de cadera, pie zambo congénito, tortícolis miógena congénita, escoliosis en la infancia y la adolescencia.

¿Cuáles son los efectos fisiológicos de la hidrocinesioterapia?

A nivel del sistema cardiovascular, se produce un aumento de la circulación de retorno, lo que se traduce en un aumento de la presión del ventrículo derecho, un aumento del volumen de eyección, un aumento del gasto, una mejora del gasto cardíaco de más del 30% con una disminución relativa de la frecuencia cardíaca. Los efectos persisten después de salir de la piscina.

A nivel respiratorio, la presión hidrostática actúa sobre el tórax, lo que, combinado con el aumento del volumen sanguíneo intratorácico, aumenta el trabajo necesario para la ventilación y reduce el volumen de reserva respiratoria.

A nivel musculoesquelético tenemos una mejora del efecto circulatorio muscular, con un aumento del aporte de oxígeno y de la eliminación de catabolitos. En el agua también se produce una reducción de la tensión articular con el reacondicionamiento temprano a la carga, que es posible gracias a la presencia de un entorno antigravitatorio.

A nivel del sistema nervioso, tanto central como periférico, la inmersión tiene un efecto analgésico sobre todo en el dolor crónico, además también se produce una estimulación sensorial de las fibras aferentes para tomar mayor conciencia del cuerpo y la percepción del patrón de movimiento, mejorando la coordinación motora y el equilibrio. En condiciones de relajación, en agua caliente, el cerebro induce la producción de  endógenos.

A nivel endocrino, se producen endorfinas, que reducen las sensaciones dolorosas asociadas a las condiciones de estrés. Un estudio realizado por neurofisiólogos ha demostrado que, al sumergirse en agua caliente, se entra en un profundo estado de relajación en el que aumenta la sincronía entre el hemisferio derecho, que gobierna el lado emocional, y el izquierdo, que gobierna las actividades del lado racional. Un cerebro armonizado produce ondas theta, típicas de la etapa de meditación.

¿Cuáles son las ventajas o beneficios de la hidrocinesioterapia?

Los pacientes pueden conseguir resultados importantes utilizando la combinación adecuada de flotabilidad, resistencia y calor, que no se puede conseguir sólo con la rehabilitación en tierra.
Mayor seguridad

El agua permite realizar ejercicios activos, ofreciendo una mayor sensación de seguridad que en tierra firme. Esto es posible porque la lentitud del movimiento debida al desplazamiento en el agua permite tener más tiempo para controlar el movimiento. Por esta razón, el sujeto puede permitirse cometer múltiples errores sin consecuencias graves. Es muy útil en los casos en los que hay que recuperar el equilibrio y la propiocepción.

El mayor tiempo disponible para las reacciones, así como la falta de miedo a caer al suelo, contribuyen a la recuperación de la propiocepción. La estimulación táctil generada durante el movimiento en el agua produce una retroalimentación que contribuye al restablecimiento de la propiocepción y el equilibrio.

Reducción de la gravedad

Aprovechando los principios de flotabilidad y reduciendo así la fuerza de la gravedad, el agua puede servir de conducto para acercarse a los ejercicios de carga realizados en un entorno terrestre. De este modo, facilita el movimiento y reduce drásticamente las tensiones perjudiciales para las articulaciones, especialmente cuando la carga no se concede por completo debido a una cirugía o una fractura.
La rehabilitación en un entorno acuático permite iniciar pronto el proceso de rehabilitación postoperatorio

Relajación muscular y alivio del dolor

La temperatura cálida del agua (30-32 °C) ayuda a la relajación de los músculos e induce un efecto  que permite un movimiento indoloro de mayor amplitud . Además, se reduce el riesgo de inflamación y contracturas musculares, que son complicaciones típicas de la rehabilitación en seco.

Fortalecimiento muscular
El fortalecimiento muscular también se facilita en el agua: la resistencia al movimiento puede modificarse variando las fuerzas de flotación. La intensidad del ejercicio puede controlarse variando la posición del cuerpo o utilizando instrumentos flotantes. El agua también puede utilizarse como resistencia de acomodación, lo que permite una tensión máxima de los músculos durante toda la excursión de la articulación.
Mejora del estado de ánimo

No hay que subestimar los beneficios desde el punto de vista psicológico: el tratamiento del agua mejora la motivación y el estado de ánimo, lo que también se debe a que se pueden conseguir buenos resultados en poco tiempo.