Cine clásico rodado en Madrid: las películas que inmortalizaron la ciudad a lo largo de un siglo
Madrid no solo ha sido escenario de la historia de España: también ha sido protagonista cinematográfica. Desde las primeras filmaciones mudas que capturaban la vida cotidiana en la Puerta del Sol hasta las obras maestras que retrataron la urbanización, la posguerra, la Movida, los barrios periféricos o la transformación de la capital en un enclave internacional, la ciudad ha servido de plató natural para algunas de las películas más importantes del cine español y europeo.
Este es un recorrido exhaustivo por las obras que hicieron de Madrid un territorio fílmico reconocible, emocional y narrativo, y que hoy permiten comprender cómo era la ciudad en cada década del siglo XX y XXI.
Las películas esenciales del cine clásico rodado en Madrid
A lo largo de más de cien años, estas son las obras que, desde todos los géneros posibles, convirtieron a Madrid en un personaje más. Muchas de ellas, verdaderos tesoros que muestran la ciudad tal y como era en cada momento histórico.
• Asesinato y entierro de don José Canalejas (1912)
Una de las primeras grabaciones documentales realizadas en Madrid, que inmortalizó la conmoción ciudadana tras el asesinato del presidente del Consejo de Ministros. Un documento único para entender la fisionomía urbana de la época.
• Clarita y Peladilla van al fútbol (1915)
Comedia muda que recorre el Madrid de comienzos del siglo XX y sitúa parte de su acción en los primeros campos madrileños, cuando el fútbol empezaba a transformar el ocio de la capital.
• Esencia de verbena (1930)
Retrato popular y costumbrista, imprescindible para ver cómo era el Madrid festivo anterior a la Guerra Civil, con Lavapiés, sus plazas y sus verbenas como epicentro emocional.
• Frente de Madrid (1939)
Testimonio cinematográfico de la ciudad sitiada y desangrada durante la contienda, con imágenes que conservan la huella de una capital dividida.
• La torre de los siete jorobados (1944)
Un clásico del fantástico español que recrea un Madrid subterráneo, tenebroso y casi legendario, combinando escenarios reales con una recreación expresionista inédita en el cine nacional.
• Surcos (1951)
Una de las obras cumbre del neorrealismo español, filmada en Lavapiés y alrededores, que muestra el choque brutal entre el campo y la ciudad en la posguerra.
• Segundo López, aventurero urbano (1953)
Aventuras costumbristas rodadas en calles populares, mercados y cafés, un mapa vivo del Madrid humilde de los años cincuenta.
• Muerte de un ciclista (1955)
Drama moralista rodado entre el Madrid burgués, sus avenidas elegantes y las zonas más modestas, reflejando las desigualdades del desarrollismo inicial.
• Historias de la radio (1955)
Una de las comedias más entrañables del cine español, que retrata el Madrid de los concursos radiofónicos, los bares de barrio y la vida cotidiana en las calles.
• Las chicas de la Cruz Roja (1958)
Comedia romántica filmada en una Gran Vía vibrante y dinámica, una cápsula de tiempo del Madrid moderno que empezaba a abrirse al consumo y al ocio.
• El cochecito (1961)
Una obra maestra de Berlanga con escenarios en el Madrid popular, entre barrios humildes, plazas y pensiones, donde late una sociedad posfranquista sometida a estrecheces.
• Atraco a las tres (1962)
Una de las comedias más queridas del cine español, rodada en oficinas, bancos y calles del centro, que preserva el espíritu laboral y urbano del Madrid de los sesenta.
• El verdugo (1963)
Rodada parcialmente en Madrid, muestra instituciones, despachos, calles oficiales y la burocracia del régimen con el humor negro característico de Berlanga.
• Campanadas a medianoche (1965)
Orson Welles convirtió rincones del casco antiguo madrileño en escenarios shakesperianos, logrando una ciudad irreconocible y a la vez profundamente histórica.
• Doctor Zhivago (1965)
Aunque transcurre en la Rusia zarista, muchas secuencias se filmaron en Madrid y su entorno, demostrando la capacidad de la ciudad para transformarse en cualquier geografía cinematográfica.
• La ciudad no es para mí (1966)
Un choque entre tradición y modernidad filmado en las calles de una capital que se expandía a ritmo acelerado.
• Mi querida señorita (1972)
Rodada en lugares emblemáticos del centro, es una de las películas más valientes de la época, que captura un Madrid cambiante y lleno de doble moral.
• …Y si no, nos enfadamos (1974)
Producción internacional que aprovechó localizaciones madrileñas y su periferia industrial para componer su estética de acción y humor.
• El diputado (1978)
Obra clave de la Transición, rodada en un Madrid nocturno, político y convulso, con escenas emblemáticas de la Puerta del Sol y de los nuevos espacios de libertad.
• Después de… (1979–1983)
Documento sociopolítico filmado en barrios, calles y espacios ciudadanos, imprescindible para comprender el cambio social en Madrid antes y después de la Transición.
• El crack (1981)
Chinatown a la madrileña. Garci convirtió Gran Vía, cafeterías clásicas y calles lluviosas en un universo noir icónico.
• Deprisa, deprisa (1981)
El cine quinqui por excelencia: una radiografía del extrarradio madrileño de los ochenta, sus descampados y barrios olvidados.
• Mujeres al borde de un ataque de nervios (1988)
Almodóvar capturó un Madrid urbano, teatral y colorista que se convirtió en símbolo de la modernidad española.
• Esquilache (1989)
Una recreación de época rodada en edificios históricos del centro, que devolvió al cine el Madrid dieciochesco.
• Beltenebros (1991)
Thriller político que combina espacios reales con recreaciones de un Madrid oscuro, silencioso y cargado de memoria.
• El sol del membrillo (1992)
Víctor Erice retrata un Madrid íntimo, cercano y cotidiano desde un patio de barrio: pocas películas han mostrado así la ciudad en su quietud.
• Días contados (1994)
Un retrato descarnado del Madrid de los noventa: estaciones, bares, pisos humildes y una ciudad marcada por sus contradicciones.
• El día de la bestia (1995)
Una de las películas que mejor ha inmortalizado la Gran Vía y el Madrid nocturno, convirtiendo la ciudad en escenario apocalíptico.
• La flor de mi secreto (1995)
Una mirada emocional al Madrid sentimental, cultural y urbano de mediados de los noventa.
• Hola, ¿estás sola? (1995)
Retrato juvenil rodado en espacios reconocibles que muestran el Madrid cotidiano de la Generación X.
• Tesis (1996)
El campus universitario y zonas periféricas aparecen como un Madrid inquietante y generacional.
• Abre los ojos (1997)
Convertida en icono moderno, su Gran Vía vacía es una de las imágenes más célebres del cine español reciente.
• Barrio (1998)
Otra pieza clave del cine social, que muestra el Madrid periférico desde dentro, sin filtros ni artificio.
• A mi madre le gustan las mujeres (2001)
Comedia urbana rodada en pisos, cafeterías y espacios contemporáneos de una ciudad que ya respiraba diversidad.
• Lucía y el sexo (2001)
Incluye secuencias rodadas en Madrid, con un enfoque emocional sobre los espacios urbanos.
• Cachorro (2004)
Filmada en Chueca, captura el ambiente de un barrio que se convertía en símbolo internacional de libertad y vida nocturna.
• El ultimátum de Bourne (2007)
Grandes producciones internacionales comenzaron aquí: persecuciones y escenas de acción que situaron Madrid en el mapa global.
• No habrá paz para los malvados (2011)
Thriller duro con localizaciones en barrios populares, juzgados, calles nocturnas y espacios urbanos de gran realismo.
• Stockholm (2013)
Retrato minimalista de la noche madrileña, rodado casi íntegramente en localizaciones reales del centro.
• Magical Girl (2014)
Madrid se muestra como un escenario inquietante, simbólico y emocional, con barrios y calles que sirven como espejo psicológico.
• Carmen y Lola (2018)
Una mirada honesta al Madrid gitano, filmado en barrios reales y sin artificios, que aporta una de las visiones más actuales de la ciudad.
Madrid como gran plató europeo: barrios, iconos y transformaciones
A lo largo de estas películas se observa cómo Madrid se ha transformado:
- Los barrios populares como Lavapiés, Embajadores, Vallecas o Villaverde aparecen en clásicos del realismo social, capturando su evolución desde los años cincuenta hasta hoy.
- La Gran Vía, convertida en símbolo cinematográfico, ha sido escenario de comedias, thrillers, películas de autor e incluso superproducciones internacionales.
- El casco histórico ha sido reinterpretado como Madrid medieval, dieciochesco, expresionista o surrealista.
- La periferia retratada en el cine quinqui permite entender la expansión urbana y las desigualdades estructurales.
- Los interiores madrileños —cafeterías, pensiones, talleres, pisos humildes o casas señoriales— forman parte inseparable de la identidad fílmica de la ciudad.
Estas películas no solo muestran calles y edificios: muestran formas de vivir, lenguajes, ambientes, tensiones sociales y transformaciones urbanas que conservan un valor documental extraordinario.